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Herramienta vital y estratégica

Autocuidado es un concepto que día a día va tomando más relevancia en las organizaciones y sobre todo en la prevención de riesgos. Y es claro que dentro de los próximos años su importancia será aún mayor y muchas de las acciones que se realicen gravitarán en torno a él.

 

¿Qué es el autocuidado?

Dentro del contexto laboral su definición es variada. La Fundación Iberoamericana de Seguridad y Salud Ocupacional (FISO) afirma que el Autocuidado es el conjunto de habilidades y competencias a las que recurre el individuo para establecer procesos y manejos desde y hacia sí mismo, hacia el grupo, hacia la comunidad o hacia la empresa, con el objeto de gestionar y resolver sus propios procesos y su necesidad de desarrollarse como ser humano y frente a los desafíos del diario vivir.

 

Para Promondo el Autocuidado implica capacitarlo como competencia en el sentido de que los colaboradores comprendan la importancia de escoger estilos de vida y trabajo saludables, en la medida de sus propias limitaciones y posibilidades.

 

Una persona que practica el Autocuidado es aquella que se percibe como un ser valioso en su condición de ser humano y que está en capacidad de construir su propio proyecto de vida. En su ambiente laboral, personal y familiar piensa en soluciones que lo benefician tanto a él como a sus compañeros. Entonces podemos decir que el Autocuidado es una actitud global que involucra varias áreas del colaborador, ya que engloba los pensamientos, creencias, conocimientos, afectos, emociones y conductas.

 

Cuando ha sido internalizado de manera adecuada por los miembros de la organización aumenta considerablemente la valoración de sí mismos. Un colaborador que entiende y practica el Autocuidado es un trabajador más capacitado, ya que involucra todas las esferas de competencia de los sujetos; el Saber, el Saber hacer y el Saber Ser.

 

Para la organización las prácticas de Autocuidado son un recurso valioso ya que redundan directamente en la disminución de accidentes y enfermedades profesionales. Pero no sólo en lo referente al colaborador sino también de las personas que se encuentran a su alrededor.

 

En la actualidad las organizaciones buscan gestionar la accidentabilidad reduciendo los eventos y administrando los factores y acciones que aumentan estos índices. Sin embargo, la gestión de la prevención de riesgos debe ir de la mano con una cultura de la seguridad dentro de la organización o estaría condenada a fracasar, por lo que establecer una formación en el Autocuidado es una herramienta vital y estratégica.