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Enfoque por competencias laborales

Realizar las tareas habituales del trabajo de manera segura y mantener un estado de salud compatible es una competencia fundamental para un buen desempeño laboral. Por ello, para ser efectivamente competente, un trabajador debe incorporar hábitos laborales y de vida que sean saludables y que garanticen un desempeño seguro, anticipándose a los riesgos y previniendo enfermedades propias de su trabajo, así como también haciendo una adecuado manejo del estrés.

 

Las conductas de autocuidado son una condición necesaria para desempeñar cualquier actividad productiva y, actualmente, se perfila como una competencia laboral que incluye la dimensión del “saber” (conocimientos), “saber hacer” (habilidades) y “saber ser/actuar” (prevención y seguridad).

 

En otras palabras, la seguridad laboral no solo debe ser entendida desde la dimensión de un espacio seguro para trabajar, sino también desde las conductas, compromisos y hábitos de autocuidado que cada trabajador pueda comprometer en sus labores diarias. Esto además situará al trabajador en una dimensión de competencias que le permite formar parte de un equipo de alto desempeño.

 

Una persona es competente, entonces, cuando realiza su función laboral de acuerdo al estándar definido por la organización, de manera que la cultura, los procedimientos y los objetivos del quehacer son claramente demostrados.

 

Promondo implementa el enfoque por competencias laborales en sus programas de capacitación en temas relacionados con la prevención de riesgos labores, enfermedades profesionales y manejo del estrés.

 

Sus programas buscan contribuir sustantivamente en la disminución de las brechas existentes en la adhesión de los colaboradores a conductas de autocuidado para tener una salud compatible con el trabajo desempeñado. Todo lo anterior por medio de una metodología de aprendizaje teórico-práctica, en la que el promotor de salud se sitúa en el contexto laboral de los colaboradores.